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Una Cabalgata que queda lejos de la tradicional Batalla de Flores

Una Cabalgata que queda lejos de la tradicional Batalla de Flores

La cabalgata, en la que han participado once carrozas infantiles, cinco grupos de folclore, la Banda Municipal y gigantes y cabezudos ha repartido a lo largo del recorrido 20.000 flores

Una Batalla de Flores debe ser eso, una batalla, por más que se insista en que se trata de una cabalgata que apunta a la felicidad. Es, además, toda una tradición de la Feria de Almería, aunque haya perdido ese núcleo participativo de antaño que psoibilitaba una auténtico duelo de flores, papelillos y serpentinas desde las carrozas al píblico y desde éste a las carrozas.

Es que la tradición se ha ido perdiendo poco a poco y quizá por eso quienes ahora tienen la obligación de organizar el acto, como no conocieron el auténtico, se escudan en un sucedáneo para afirmar sin sonrojo que  se ha transmitido «esta tarde tradiciones, claveles y alegría a los miles de almerienses y turistas que le esperaban con la mejor de sus sonrisas». Pues no, se ha transmitido otra cosa, pero tradición, tradición ni de coña. salvo el nombre heredado pero desvirtuado.

Según la nota oficial del Ayuntamiento «La comitiva ha recuperado elementos presentes en el imaginario colectivo de las fiestas patronales, como son los gigantes y cabezudos, los claveles blancos y rojos, las carrozas con motivos totalmente infantiles, y la música de nuestra Banda Municipal».

Las cifras ofrecidas señalan que «durante el itinerario se han lanzado 20.000 claveles en una batalla llena de color, sabor y buen ambiente desde once carrozas donde se paseaban algunos de los personales infantiles más populares y reconocibles por los pequeños de la casa».

En la nota oficial también sobraba el imaginativo párrafo de «han sido flores que seguro luego se verán hermosas en las solapas de los trajes camperos de los hombres o en el cabello de las mujeres que pasean con sus trajes de faralaes». Ni que abunden los trajes camperos -me fijé y no vi ni uno en el recorrido ni en el Ferial por la noche- ni que el clavel chuchurrío formara parte del vestuario de niñas, jóvenes, adultas y mayores.

De la nota lo cierto es que «los niños y niñas se divertían mientras contemplaban a estos populares personajes de la animación, que siguen cada semana en televisión y conocen como si fueran parte de sus amigos, mientras sus padres les hacían fotos con el móvil para compartir en el grupo de ‘whatsapp’ familiar».

Acierto informativo en que «la animación ha correspondido a los cinco grupos que participan en el XXV Festival Internacional de Folclore. Durante este paseo han cantado, animado con su música y, sobre todo, exhibido los bailes tradicionales de sus lugares de origen. Paraguay, Senegal, Armenia, y por parte de España, Ávila y el Grupo de Folclore Municipal Virgen del Mar y el querido ‘Fandanguillo de Almería’.

La música, muy presente en la actual edición, también ha llegado con un grupo de sones y bailes tropicales, y el derroche de simpatía de la Charanga de la Feria. Junto a ellos, la música de la Banda Municipal, muy aplaudida.

El itinerario ha comenzado en la Avenida Pablo Iglesias, Obispo Orberá, y como el año pasado, ha seguido por la Rambla, Canónigo Molina Alonso, Artés de Arcos, Maestro Padilla, Altamira, Doctor Carracido y subida de nuevo a la Avenida Federico García Lorca, finalizando en el Anfiteatro de la Rambla.

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